
Para mí la narrativa es más que un recurso emocional: es la razón por la que una idea conecta y permanece. Creo que contar historias no va de adornar emociones, sino de entenderlas. Una emoción bien dirigida puede convertirse en concepto y dar forma a una historia que nos ordena por dentro y nos conecta con los demás.
Trabajo desde el pensamiento creativo y la dirección audiovisual para construir historias que conectan desde dentro. Historias que, al tomar forma, me ordenan a mí y, ojalá, también a otros.